Especial San Valentín: To the Moon

To the Moon - Main Screen

To the Moon no es un videojuego (al uso). Creado por Kan “Reives” Gao, quien también compone la banda sonora, To the Moon nos cuenta la historia de Neil Watts y Eva Rosalene, dos empleados de Sigmund Corp. que son contratados por un anciano, llamado Johnny, que está a las puertas de la muerte, para implantarle en la mente el falso recuerdo de haber viajado a la luna. El problema es que Johnny no sabe por qué quiere recordar que ha viajado a la luna, así que Neil y Eva tendrán que viajar por sus recuerdos, del más reciente al más antiguo, para averiguarlo, y así, poder implantar el falso recuerdo. Y, cuando he dicho “nos cuenta”, me refiero exactamente a eso.

To the Moon suele ser clasificado como una novela interactiva, un género con poca o ninguna jugabilidad que, por lo general, se limita a presentarnos una historia en prosa con imágenes de fondo, como si fuera un libro con ilustraciones. Pero, al tener una perspectiva isométrica, al ofrecer la posibilidad de manejar a dos personajes e incluso al presentar alguna fase jugable, llamar “novela interactiva” a To the Moon me parece ponerle una etiqueta algo vaga y genérica, así que le buscaré otra más ajustada: To the Moon es un cuento interactivo multimedia.

To the Moon - Car Crash

Y empieza con la trágica muerte de Paul Walker a manos de una ardilla.

Interactivo, porque controlaremos a los dos personajes principales, y multimedia, porque no narra con parrafadas, sino con imágenes, música y diálogos, pareciéndose más a una película que a una novela. A nivel jugable, lo único que tendremos que hacer será movernos por el escenario, hacer click para que aparezca la siguiente línea de diálogo, recoger mementos y resolver unos sencillos puzzles. También habrá un par de secciones en las que tomaremos más control sobre nuestro personaje, pero es mejor no desvelar nada. En otras palabras: al igual que en Bioshock Infinite, no estamos aquí por la jugabilidad, sino por la historia.

Y qué historia. En nuestros papeles de Neil y Eva, iremos descubriendo la vida de nuestro cliente: sus penas, sus alegrías, sus relaciones, sus gustos, sus manías y, sobre todo, su historia de amor con River, la mujer de su vida, una historia a ratos feliz y a ratos cruel y convulsa. De esta forma, nuestros protagonistas verán cada vez más comprometida su presencia en la mente de Johnny, y les será más difícil distinguir entre lo personal y lo profesional. La historia de To the Moon es tremendamente humana. Kan Gao demuestra un talento excepcional a la hora de plasmar sentimientos y conflictos, y hace malabarismos con el tono de la narración y de los diálogos como le viene en gana sin salirse nunca del guión. Es capaz de enternecerte, de hacerte reír, de ponerte en tensión y de hacerte llorar en cosa de pocos segundos.

To the Moon - Johnny's House

Feels en 3, 2, 1…

Hay quien puede echarle en cara a To the Moon el ser demasiado ñoño o meloso, o no tener una jugabilidad ni unos gráficos a la altura, pero nada más lejos de la realidad. To the Moon no es ñoño ni meloso porque sabe dosificar las dosis de azúcar, soltar chascarrillos y reírse de sí mismo cuando más le conviene. Es cierto que su jugabilidad es su punto más flaco, pero en ningún momento se establece que su creador estuviera buscando otro tipo de jugabilidad y que hubiera fracasado en el intento; esto es un cuento lineal interactivo, y en ningún momento intenta ser otra cosa. En cuanto a los gráficos, el juego se basta y se sobra con puñados de píxeles. No necesita más, porque lo que da realismo a los personajes no son las imágenes, sino sus personalidades, sus motivaciones, sus diálogos y sus interacciones. A pesar de lo poco definidos que puedan parecer por fuera, estos personajes son humanos y creíbles, y podremos llegar a vernos reflejados en ellos. Basta con un puñado de píxeles y una historia bien escrita. Tan bien escrita, que no encontraremos un solo elemento superfluo que esté ahí por casualidad.

To the Moon - Lighthouse at Sunset

Hasta el faro tiene más personalidad que cualquier badass random de videojuego.

Si la historia, por sí sola, es lo que convierte a este juego en una obra maestra, la banda sonora no se queda atrás a la hora de complementarla. Kan Gao escribe una partitura intimista que refleja perfectamente las diferentes tonalidades por las que pasa la historia, con unos cortes dulces, otros cómicos, otros misteriosos, y otros tensos, siempre con melodías reconocibles y pegadizas. La guinda a la banda sonora la pone Everything’s Alright, una canción original de Laura Shigihara, conocida sobre todo por poner sonido y música a Plants vs. Zombies, entre otros. Una delicia.

To the Moon no es un videojuego al uso. Ni siquiera es un videojuego. Es mucho más. Es una experiencia que nadie debe perderse, porque demuestra que aún quedan muchas emociones por vivir sin que haya ni una sola explosión, ni un solo tiro, y ni un sólo gráfico de última generación de por medio. ¿Te gustan los videojuegos? Juega a To the Moon. ¿Te gustan las buenas historias? Juega a To the Moon. ¿Eres humano? Juega a To the Moon.

Feliz San Valentín.

3 Respuestas

  1. Kiniela dice:

    Lo de Paul Walker me ha matao :roto2rie:

  2. Irenae dice:

    O_O!! Una entrada brutal. No sabía que relatabas así Alberto… contándolo de esa forma.. quién no va a querer jugarlo jajaja. A mí tambíen me ha matado lo de Paul Walker… (sensible por un lado y bestia por otro xD)

    • Alberto Sánchez Alberto Sánchez dice:

      Muchas gracias por la crítica, me alegro de que te haya gustado. La verdad es que, para no tener casi jugabilidad, es un juegazo.

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